
Sal·Adicta
Surf shop
Tablas, cera, trajes y el parte de olas del día, a unos metros de la entrada a la playa.
Nosotros
Hacienda Plaza es una plaza comercial en Playa La Saladita, Guerrero, que se armó alrededor de una idea sencilla: que el dinero, el trabajo y las ganas se queden en el pueblo.
La historia
Todo empezó acompañando a la familia Bucio en la siembra de café en la sierra de Guerrero, y buscando la manera de que ese grano llegara a alguien que lo pagara bien. Para venderlo hacía falta un lugar donde servirlo, y así nació Hacienda Café y Té, en la entrada de Playa La Saladita.
La cafetería creció porque el pueblo la fue usando para cosas que no estaban planeadas: juntas, cumpleaños, gente trabajando toda la tarde con la laptop, exposiciones, música. En vez de pelearse con eso, se le hizo lugar. Se abrió el mercado para que no hubiera que manejar a Ixtapa por lo básico; se puso el cowork porque ya había gente trabajando en las mesas; se rentaron locales a quienes querían abrir algo y no tenían dónde.
Hoy la plaza reúne cafetería, mercado, cowork, vinatería, gimnasio, consultorio, guardería, surf shop, showroom y estudio de tatuaje alrededor de un jardín común. Los murales los pintaron artistas que iban pasando y pidieron un muro. Nada de esto se diseñó completo desde el principio: se fue armando con lo que hacía falta.

Misión
Compramos al productor de al lado antes que al proveedor grande, vendemos en envase retornable siempre que se pueda y le rentamos a quien va a abrir algo que le sirva al pueblo. Sostener un negocio en un lugar pequeño significa que las cuentas de todos tienen que salir, no sólo las nuestras.
Trabajamos con familias cafetaleras, con quien hace crema de cacahuate, aceites, miel, cerámica y ropa aquí cerca, y con artistas que dejan obra en los muros. Esa es la economía circular que nos importa: la que se puede ver caminando cincuenta metros.
Cómo trabajamos
Cinco cosas que decidimos antes de abrir y que seguimos usando para decidir el resto.
Todo empezó acompañando a la familia Bucio en la sierra. Seguimos comprando su grano directo, y ese trato es el que mide todos los demás.
Preferimos al productor de al lado antes que al proveedor grande. Un peso que entra a la plaza debería alcanzar a dar dos o tres vueltas antes de salir del pueblo.
Kombucha, aceites, granel: en envase retornable siempre que se pueda. Menos plástico de un solo uso no es una campaña, es cómo surtimos.
Hay cosas que tienen que costar lo que cuestan para quien vive aquí todo el año. Si el negocio sólo cierra en temporada alta, algo hicimos mal.
El jardín, las mesas y el pasto son de quien llegue. No hay consumo mínimo para sentarse a la sombra.
Quiénes están adentro
Cada uno es independiente y tiene su propio horario. Juntos son la razón por la que vale la pena venir aunque no sepas exactamente a qué.

Surf shop
Tablas, cera, trajes y el parte de olas del día, a unos metros de la entrada a la playa.
Tienda orgánica
Kombucha, kimchi, chía y leches vegetales en envase retornable, dentro de La Esquina.

Tapas y vinos
Vino mexicano e importado para llevar o abrir aquí mismo, con tapas.
Gimnasio
Abre todos los días, con entrenamiento personalizado y clases grupales.
Showroom
Muebles y objetos para la casa, con producción de la región.

Estudio de tatuaje
Tatuaje por cita dentro de la plaza, con diseño propio o traído.
Guardería
Yari acompaña a los más chicos con huerto, juego al aire libre y contacto con la naturaleza.

Vivienda sustentable
Proyecto de vivienda a unos pasos, con diseño sustentable y vegetación nativa.
Visitar el sitio